jueves, septiembre 17, 2009

El Aprecio de las Raices

Sin duda alguna, dentro del poco tiempo que tengo viviendo en Santiago cada día me convenzo más de que la fecha que más me gusta disfrutar en estas tierras es la que transcurre dentro del mes de Septiembre por la conmemoración de las fiestas patrias.

Y es que al uno vivir y desenvolverse dentro de la sociedad chilena, uno se da cuenta que no siempre se dan el tiempo para el relajo, para el aprecio a lo bello, y en este caso a lo muy propio.

Pero esto no es una crítica sino un gran canto cuequero, si así se quiere llamar, a la linda tradición que rescata año a año lo más propio que identifica a una nación: su folklore, su comida y esas tradiciones que se cuentan y se viven desde tiempos inmemorables.

Y es que estas fiestas se resumen en una sola cosa: la Gran Celebración de la Primera Junta de Gobierno y el canto a viva voz de una patria libre!!!

Y entonces allí un extranjero como yo, se va topando con una serie de “rituales” que se siguen de manera fiel al llegar estas fiestas. A continuación enumero los emblemas más significativos de ésta época del año:

Las Fondas y las Ramadas: Son los lugares donde se reúnen aquellos que no quieren quedarse en casa cocinando, sino mas bien disfrutando de un buen ambiente con pie de cueca y comidas incluidas. Otra variante son las celebraciones de las Semanas de la Chilenidad donde los parques más importantes de la ciudad, realizan actividades como granjas, toques de cueca, competencias de emboques, palo encebado, carrera de sacos, entre otros.

Los Volantines: Junto con las fiestas llega la primera y los niños alegres salen a jugar en los parque elevando volantines por toda la ciudad. Parecidos a los papagayos, los volantines son cometas realizados con papel de seda y cuyo objetivo es llevar una pelea en el aire con algún contricante. En Chile la gran disyuntiva es permitir el uso de volantines prohibiendo el uso de hilo curado, el cual es elaborado mediante la aplicación de vidrio molido pegado al pabilo o pitilla con la finalidad de destruir el volantín del vecino.

La Empanada: como dicen muchos, es la REINA DE LAS FIESTAS PATRIAS. Alimento apreciado por excelencia lleva la batuta en cuanto a lo que a preferencias de comensales se refiere. Constituido por una masa realizada con harina de trigo, el “pino” el cual es un guiso que se hace con carne, cebolla, merquen, huevo duro, y aceitunas negras. Casi siempre se cocina en horno, aunque también existe en la variedad frita y con pino de mariscos.

El Asado: Está en el segundo lugar de la lista de las comidas a consumir en esta fecha, constituido por distintos tipos de carnes que van desde el costillar de cerdo, hasta diferentes tipos de lomo, longanizas por doquier para constituir el sabroso choripan. Cuando el asado es más familiar suele ser acompañado con ensaladas de distintos tipos y hasta arroz.

Cazuela y Pastel de Choclo: Para los más exquisitos y quienes tal vez prefieran un tipo de comida más elaborada y también sana, encontramos la cazuela que puede ser de ave o carne y verduras como la auyama o zapallo, papas, porotos verdes o vainitas y un poco de arroz. El pastel de choclo, otro manjar chileno, constituye un plato realizado con maíz o choclo, y va relleno con un pino muy parecido al de la empanada, pero el cual puede variar la carne por el pollo.

La Chicha: obtenido de la maceración de distintas frutas y además añadiendo aguardiente, la chicha es el licor mas barato y vendido en las fiestas. Si bien no es consumido de forma masiva, implica una gran oferta para borrachitos y otros que lo consideran casi un elixir de los dioses.

Cordero al Palo: Una tradición mas arraigada al sur del país, el cordero al palo consiste en la cocción de un corderito inserto en un palo junto a una fogata y cuyo periodo de cocción es de aproximadamente 4 a 6 horas.

La Cueca: El baile típico de la nación mejor representada en todos los sectores del país, de diferentes tipos, vestimentas y formas, la cueca muestra la gracia de los bailarines y también su idiosincrasia y desarrollo a través del tiempo. Mi favorita la cueca brava, la cual se define un poco mas citadina y con una forma de bailar bastante mas agresiva que la tradicional por el contacto con la pareja de baile.

Este video que dejo a continuación forma parte de una de esas rarezas que se encuentran en el mundo y se conoce como cueca de destreza.

A todas estas costumbres, se agrega el izar la bandera en la fecha correspondiente todo debidamente regulado por las autoridades y recordándole siempre a la gente que la estrella debe verse al lado izquierdo de quien la observa para que no quede al revés.

La Fiestas Patrias marcan un ante y un después dentro de Chile, el adiós al invierno, el bienvenida Primavera, el falta poco para la navidad. La alegría de que lo peor ya pasó y el renacimiento siempre es una opción para comenzar con el pie derecho.

Me encantan los ciclos, que representan la eterna rueda de la vida, y creo que en éste caso, la felicidad y la añoranza de la alegría de mi pueblo natal, al cual amo más con el pasar del tiempo y admiro y valoro por sus riquezas, su gente y sus costumbres que hoy y siempre formarán parte de mí.

Mientras tanto, me quedo aquí guardando los abrigos de invierno y comenzando a bajar de peso para mostrar un poco de piel en esta época que por fin vuelve el calido sol. ¿Vamos por una empanada?

miércoles, agosto 19, 2009

Sombras






Debo confesar que de pequeña tuve varios conflictos a la hora de dormir. Era de esos niños que tenía miedo a la oscuridad. En realidad no sé cuál era la certeza de ello, y en qué se basaban mis miedos lo cierto es que el pánico acechaba al momento de dormirme. Tanto era el temor que era capaz de amanecer a los pies de la cama de mi madre, por suerte en aquel departamento había alfombra, y recuerdo muy bien que me arrastraba sigilosamente desde mi habitación con mi almohadita y mi sabana. Sin duda prefería dormir allí antes que en aquel lugar que se me hacía francamente tenebroso. Por supuesto, que el regaño que recibía a la mañana siguiente era mayor, creo que mi mamá nunca llegó a comprender lo muy asustada que podía llegar a estar ante la soledad de un cuarto a oscuras.
Debo decir a mi favor que hubo intentos de dejar la luz encendida o dormir con lamparita incluida pero todos ellos fueron fallidos.
Sin embargo, en la medida que fui creciendo las cosas cambiaron bastante. Me di espacio para la intimidad, y decidí cerrar la puerta del cuarto para no dejar pasar a esos “compañeros indeseados” u otras personas que quisieran irrumpir en mis secretos de adolescente.
Con el tiempo me di cuenta que aquel recuerdo de temor ante las sombras es algo con lo que la mayoría lidiamos el resto de nuestras vidas. En lo particular hay sombras que he ido arrastrando a lo largo del tiempo, de mi propio tiempo personal, ese que se marca con un reloj llamado vida y que se intensifica con la palabra experiencia. Esas sombras, de repente aparecen peleándose con mi yo interno de distintas formas, una de ellas es mediante los sueños, me llenan de pesadillas que me dejan un sinsabor al despertar del cual me es difícil deslastrarme a lo largo del día. Otra forma de expresión es mediante la duda, comienzan a carcomerme dejando una leve sospecha ante un hecho inusitado lo que desencadena en una enorme sombra que trata de ocultar la verdad en medio de todo.
Finalmente, he aprendido que con paciencia y concentración puedo espantar de manera eficaz todas las sombras que me acechan. He aprendido que las experiencias vividas no marcan toda una vida, sino que son solamente una lección para mantenerme alerta y no cometer los mismos errores. Que la luz siempre está presente en cada situación y que solo está en nosotros mismos hallarla al final del túnel. Y más aún que cuando esa luz irradia desde nuestro interior, podemos demostrarnos y demostrar a los demás los maravillosos seres humanos que somos.

domingo, agosto 16, 2009

Deseo de Inspiración

Inspírate,
Porque el sentimiento de inspiración es uno de los más excelsos que podrían describirse de distintas formas.
La palabra por ejemplo, muestra mediante la poesía misma si el acto inspirador fue regocijante, tanto para quien escribe como para quien lee.

Por otra parte, una imagen, incluso aunque sea abstracta, si fue realizada con inspiración seguramente tendrá ese toque que puede cautivar al ojo de algún ávido mirón.

Así también encontramos los aromas, que explotan un sin fin de sensaciones en nuestro interior, y que sin duda son obra de una nariz experta en conjugar las distintas fragancias que a su paso percibe.

Una más sería la inspiración del tacto, como aquella que se produce al rozar la mano de nuestro ser amado e inspirarnos a decir te amo, o esa otra que nos deja al tocar a un bebé recién nacido generando en nosotros una increíble sensación de ternura.

No puedo dejar de lado la inspiración del sonido, ese que puede ser generado por el canto de un ave o por la composición musical de un maestro en la mezcla de tintineos dulces o estridentes, pero siempre desencadenando la inspiración hacia algo maravilloso por venir.

Y por último, la inspiración del sabor, esa que se desata al probar un dulce bocadillo hecho con tal delicadeza que nos lleva a probar una y otra vez ese manjar de dioses que probablemente no es posible conseguir en cualquier parte.

Así pues, mi querido lector, que deseo que te inspires, y que realices cada acto con tal pasión que quede marcado tanto para a ti como para quienes quieras deleitar con tus acciones.

sábado, agosto 15, 2009

El preludio de la lluvia



¿se puede describir una imagen si lo que ella encierra es algo tan sutil como el suspiro?

¿se puede descifrar un acertijo si lo das vueltas en palabras distintas?

¿se puede alcanzar el infinito si aun tienes los
pies clavados en tierra?



¿se puede acaso volar tan alto, tan lejos, tan allá que
tu mente permanezca en el ensueño eterno de la fantasía?

Creo que si se puede…

Como también creo haber tocado una pequeña parte de lo que creía extinto.




¿y tu qué crees?

martes, agosto 04, 2009

MI HISTORIA

El ser humano se compone de un hombre y una mujer.Fotografia original de José G Torrealba

Si hay una historia que quisiera contar es la mía. De pequeña fui cantante porque participaba en el coro de la escuela, modelo porque mi tío fotógrafo adoraba retratarme de todas las formas posibles; mas adelante en mi adolescencia, me limité a estudiar y a fantasear con los chicos, como cualquier adolescente lo haría, mientras tanto aprovechaba mi tiempo libre en estudiar teatro, leer y dedicarme a las artes plásticas. En la universidad, aun en busca del príncipe anhelado aprendí a vivir más en libertad y desarrollé un gusto por las cosas simples de la vida. El olor de tierra cuando termina de llover, el sol que bronceaba mi piel cada vez que iba un fin de semana a la playa o simplemente el sonido del viento susurrando tibiamente mientras acariciaba mi pelo. Unos años mas tarde vino el trabajo y las responsabilidades, aun sin haberme graduado aprendí a ejercitarme con el yoga, era recepcionista en un instituto que lo impartía y luego llegó la gran ola del trabajo de grado y la inminente graduación. Aquello había sido un logro. Nunca ejercí la carrera hasta entonces. Por dos años me mantuve trabajando en un centro de llamados, lo que luego se vio forzado a terminar por una de esas terribles cosas que le pasan a uno en la vida y lo hacen cambiar la perspectiva con la que se ven las cosas. Una de esas cosas que te obligan a crecer, madurar, a vivir. A darte cuenta que la vida es eso mismo, un globo lleno de emociones variadas que pueden ser descritas como buenas o malas, pero que finalmente escriben el pequeño espacio que ocupas en el universo, el espacio en que viviste. Y como siempre, como cada experiencia sin elección consciente, los resultados fueron los más extraños que pudiese uno imaginar. Resulta que ahora, conseguí ejercer, y compartir el tiempo de trabajo con otras actividades, como escribir, leer, hacer manualidades, conversar con otros y crecer con experiencias. Unos años más tarde, llegó el amor. Y todo cambió nuevamente. Cambió la vida, la ciudad, la familia, el país, las costumbres y el trabajo. Ahora voy lento y tranquilo por Santiago, nuevamente estoy sin ejercer la carrera, pero vivo con un hombre encantador y cada día es una experiencia nueva para mí, un mundo entero por descubrir. He vivido lo suficiente en la cantidad de años que llevo, pero sé que aun me falta, y sé que el día que muera estaré feliz de cada momento.

Enviado al Primer Concurso de Cuentos BC Magazine. El 25/05/2009

lunes, agosto 03, 2009

Lo que es y será